A veces creo que es lo único que mantiene andando mi vida, porque siento que si los llego a perder, el motorcito que me hace andar segundo tras segundo se va a detener y voy a quedar perdida entre lo que fui y lo que nunca seré, mientras que lo que soy desaparecerá instantáneamente.
Sé que no hay quién comprenda lo que siento y aunque hay historias que se parecen jamás serán ni parecidas a la mía. Aún así todos se creen con el derecho de pedirme que deje atrás lo único que ha sido perfecto para mi, con errores y aciertos, no importa lo que sea, cada segundo era perfecto.
Tengo la necesidad de encontrar las respuestas que busco para no tener que soltar los momentos en donde encontré libertad, donde puede ser quién soy sin esconder ni un poco de mi alma, ya que no quería impresionar a nadie, sólo quería que alguien me conociese tal como soy.
Sé que en algún momento debo dejar ir esos momentos, es el proceso de crecer y madurar, pero aún no, yo deseo disfrutar mi recuerdo, llorarlo, sentirlo, tatuarlo en mi piel hasta que el recuerdo vaya desapareciendo de a poco. Siento que nadie quiere que el recuerdo siga conmigo, quizás es porque quieren protegerme, pero mi recuerdo me da libertad, la libertad que encontré al vivirlo, los sueños, las promesas, conversaciones y muchas cosas que sólo puedo conservar en mi con los recuerdos.
En el momento que sea preciso, ya no existirá, pero por ahora, lo llevo guardado donde nadie podrá apartarlo de mi...


